El Atlético de Madrid ha tenido mucho talento repartido para varias de las divisiones del fútbol nacional. Ha sido un buen curso para la cantera colchonera en lo que se refiere a los jóvenes jugadores que se desempeñaron en préstamos en varios equipos.
Los Riquelme, Camello, Soriano, Borja Garcés y compañía brillaron en en sus respectivos destinos, algunos de forma más puntual y otros de manera más continua.
Mismo caso que Víctor Mollejo, que este domingo cerró su participación en el curso 21/22 y lo hizo de la manera más amarga. Su equipo, el C.D. Tenerife, estuvo a punto de lograr el ascenso, pero cayó en el último de los partidos del ‘play-off’, ante el Girona (1-3), cuando lo tenía todo para regresar a la máxima categoría. Todo un palo para un temporadón como el que venía firmando el jugador castellano-manchego.
Ha sido un jugador clave para Luis Miguel Ramis a lo largo de la temporada. En total, 2.685 minutos en 42 partidos (31 de inicio), con cuatro goles y tres asistencias.
CUARTA CESIÓN
Para él es la cuarta cesión tras las realizadas en el Deportivo de La Coruña, RCD Mallorca, con un brevísimo paso por el Getafe. Tiene contrato con el Atlético de Madrid hasta 2024. Ha crecido mucho como jugador en estas pasadas campañas, pero quizás sea complicado que tenga sitio en el primer equipo rojiblanco, por lo que lo más normal es que siguiese cedido en un club como el Tenerife, donde ha encajado a la perfección.
El colchonero se ha convertido en un futbolista polifuncional. Aunque en la cantera rojiblanca jugó casi siempre de referencia ofensiva, en estas últimas cesiones se ha ido echando a la banda. En este curso llegó a jugar en hasta cinco posiciones diferentes, la mayoría de ellas en banda.



