El Barça de balonmano retoma este jueves (20.45 h/E3, DAZN y directo en la web de MD) la Champions visitando al Orlen Wisla Plock con el objetivo de ganar el partido y seguir fuerte en el grupo B. El Telekom Veszprem dormirá como líder tras su victoria de este miércoles en Celje, pero los azulgrana intentarán cerrar también la primera vuelta de la liguilla con su sexto triunfo e igualar así los 12 puntos del conjunto húngaro.
El equipo de Carlos Ortega afronta el encuentro después de sus dos primeras derrotas de la temporada, contra el Veszprem en el Palau (36-41) y, el pasado sábado, ante el Füchse Berlín en las semifinales del Mundial de clubs de Dammam (Arabia Saudí), "dolorosa" porque el Barça no supo rematar al conjunto alemán en la segunda parte y cayó después en la prórroga (34-35).
"Venimos de la Super Globe y moralmente la derrota nos dejó un poco tocados, pero el equipo volvió a competir al día siguiente prácticamente sin recuperación y no tengo duda de que en Plock va a ser igual. La derrota sufrida en casa contra el Veszprem convierte de vital importancia estos dos puntos en Plock", ha dicho Ortega en declaraciones facilitadas por el club.
"Tenemos poco tiempo para preparar los partidos y hay una sobrecarga de partidos, pero hay que dejar todo esto a un lado e intentar sacar el partido hacia adelante", ha añadido el técnico azulgrana, que ha dejado fuera de la lista a Haniel Langaro y ha convocado a Jaime Gallego.
"Venimos de la Super Globe y moralmente la derrota nos dejó un poco tocados, pero el equipo volvió a competir al día siguiente prácticamente sin recuperación y no tengo duda de que en Plock va a ser igual"
"El equipo está bien. Después de dos semanas sin jugar la Champions, el equipo tiene ganas de jugar otra vez. Después de la derrota contra el Veszprem, necesitamos levantar la cabeza y volver a ganar", ha destacado el lateral Melvyn Richardson.
El Plock sumó su primera victoria en la jornada anterior ante el Celje (30-25) y dejó a los eslovenos como único colista del grupo. Su objetivo es acabar entre los seis primeros y avanzar otra vez a octavos de final, donde la temporada pasada eliminó al Nantes antes de dar mucha guerra en cuartos al Magdeburgo, a la postre el campeón.
En la 4ª jornada de esta temporada también vendió cara su derrota ante el Magdeburgo (28-30), prueba de que su peligrosidad aumenta delante de su bullicioso público.
Carlos Ortega, expresivo en el banquillo durante un partido del Barça
"Puede ser que nos encontremos con la defensa más agresiva de la Champions", destaca Ortega, consciente de que la zaga comandada por Mirsad Terzic (1,96 m, 110 kgs) y Leon Susnja (204 m, 116 kgs) no da concesiones.
"Si no la lees bien, es una defensa que te va a hacer lanzar en posiciones muy malas, siempre tocado, y ese es el mayor riesgo. Normalmente, en ataque posicional tiene más problemas, pero se basa mucho en su defensa", ha comentado Carlos.
El técnico catalán Xavi Sabaté, que fue ayudante de Ortega en el Veszprem, es el entrenador de un Plock con tres jugadores españoles, el central Niko Mindegía, el extremo Gonzalo Pérez Arce y el pivote exazulgrana Abel Serdio.
Alilovic es su portero titular y Jastrzebski está en la recámara. Miha Zarabec, su gran fichaje de la temporada, se unió a Mindegía y Zhitnikov en la posición de central. Lucin, Fazekas, Piroch y Daszek se combinan en los laterales, igual que Pérez Arce, Mihic o Krajewski en los extremos. Dawydzik es el otro pivote de referencia.
Sabaté cuenta con todos y las responsabilidades en ataque también están repartidas: Krajewksi es su máximo goleador (26) y hasta otros cinco jugadores suman 15 goles o más, Lucin (17), Fazekas (16), Dawydzik (16), Mihic (15) y Zhitnikov (15).
"Será un partido muy difícil, pero tengo buenas sensaciones de que podemos sacarlo bien. El Plock juega bien en su casa, tiene un buen público. Es un equipo muy físico que juega con mucha intensidad, sobre todo en defensa. Hay que estar muy listos desde el principio del partido porque creo que ellos empezarán ya con mucha intensidad", ha señalado Richardson.




