David Barrufet debutó en el Barça con 18 años en un partido contra el Puleva Málaga en el Palau. Aquella aparición fue el embrión de sus 22 años en el primer equipo y una carrera ejemplar que convirtió a 'Barru' en uno de los grandes mitos del club azulgrana: 71 títulos, con siete Champions al frente, encumbraron por todo lo alto al recordado portero del 'Dream Team' y actual director técnico del Dinamo de Bucarest. Obviamente, su camiseta con el número '16' cuelga de las paredes del Palau.
Si Carlos Ortega lo considera oportuno, Ian Barrufet también debutará con el primer equipo del Barça a la misma edad que su legendario padre, 18 años, porque cubrirá la baja por lesión de cuatro semanas de Hampus Wanne. Su primera oportunidad le llegará este sábado (18.00 h/LaLigaSportsTV) contra el REBI Cuenca en las semifinales de la Copa Plenitude ASOBAL, en León, donde también ha viajado David Barrufet para ver en directo su posible debut.
El tiempo dirá cuál es el recorrido de Ian, que ya es más alto que su padre (1,98 m), pero Ferran Porres, su entrenador en el Barça Atlètic, habla maravillas de él y también es un extremo izquierdo muy apreciado por el propio Ortega.
"Yo creo que Ian llegará muy lejos, tiene un físico muy poderoso y es muy inteligente tácticamente. Tener un apellido así es un bombón envenenado, pero él lo lleva muy bien"
"Ian es un jugador con unas cualidades antropométricas muy importantes para ser extremo. Tiene un físico muy poderoso, una capacidad de finalización muy buena y es muy inteligente tácticamente. Todo esto le permite aportar un gran abanico de posibilidades tanto en ataque como en defensa", explica Porres.
"Con su envergadura e inteligencia, te da muchas alternativas detrás, con nosotros defiende en el '1', el '2' o de avanzado. En ataque es muy seguro, pero la clave, lo más importante para mí, es que es un chaval muy humilde, trabajador y buen compañero de equipo", destaca su entrenador en el filial.
Porres resalta también el rigor con el que Ian lleva el peso de un apellido tan ilustre. "Ian es muy consciente de todo lo que hace bien y de todo lo que tiene que mejorar. Tener un apellido así es un bombón envenenado y tiene sus riesgos, pero él no se cree con más derechos que nadie y es consciente de que puede tener dificultades añadidas", expone Porres entrando en detalles.
"Hagas lo que hagas, la gente a veces piensa que estás aquí por tu apellido. Ven tu nombre y dicen: '¡Mira, aquí está el enchufado!' A la mínima que haces un fallo, te puede saltar algún aficionado diciendo que está aquí porque es 'hijo de'. La gente piensa que apellidarte Barrufet o Urdangarín es un privilegio, pero no, ellos tienen que demostrar más que los demás. Ian esto lo lleva muy bien y sabe que si quiere llegar alto se lo tiene que ganar día a día", añade el técnico del Barça Atlètic.
"A día de hoy, cualquier entrenador lo querría en su equipo. Yo creo que llegará muy lejos y que tiene un futuro prometedor en el mundo del balonmano. ¿Para jugar en el Barça? Eso es complicado de valorar, influyen muchos factores. Es muy difícil jugar en el Barça, un equipo que cada año lucha por la Champions. Son palabras mayores, pero estamos destinando todos los recursos con él porque tiene potencial para intentarlo algún día, sí", concluye Ferran Porres.
Ian Barrufet, en tareas defensivas durante un entrenamiento del Barça
"De todos los problemas hay que sacar soluciones", tercia el entrenador del primer equipo, Carlos Ortega, que ha optado por cubrir las bajas de los dos extremos izquierdos, Aitor Ariño y Hampus Wanne, con los dos jóvenes del filial, Martí Soler, de 19 años, e Ian Barrufet.
"En la base se está trabajando muy bien desde hace muchísimos años y está sacando jugadores. Posiblemente, es el puesto donde hay jugadores de mayor calidad, hay que asumirlo con responsabilidad y dar la posibilidad de que demuestren que están capacitados para jugar en el primer equipo", dice Ortega.
"Ian ni siquiera había entrenado con nosotros esta temporada, pero le vamos siguiendo desde hace mucho tiempo. En la base se está trabajando muy bien desde hace muchísimos años"
"Martí ya lo está haciendo desde la lesión de Aitor. Ian ni siquiera había entrenado con nosotros esta temporada, pero le vamos siguiendo desde hace mucho tiempo. Creo que los dos jugadores pueden jugar en el extremo izquierdo y hay que confiar en ellos antes de pensar en otras opciones, que también las hay", añade el técnico azulgrana.




