España ha encajado ante Francia su primera derrota en el Mundial de balonmano de Polonia y Suecia (26-28), pero ha sido intrascendente porque ya estaba clasificada para cuartos de final gracias a sus cinco victorias iniciales.
Los 'Hispanos' acaban segundos del grupo I y buscarán el miércoles su plaza en semifinales contra el primero del III, Alemania o Noruega, que decidirán este lunes (20.30 h) esa posición.
RESULTADOS Y CLASIFICACIONES DEL MUNDIAL
Tanto Jordi Ribera como Guillaume Gille aprovecharon el partido para dosificar esfuerzos y dar minutos a jugadores menos habituales. Rodrigo Corrales e Imanol Garciandia fueron los primeros protagonistas: el portero llevaba cinco paradas con un 62% de acierto en los primeros nueve minutos y el lateral marcó de salida tres tantos sin fallo (4-3).
Tras la igualdad reinante, los 'Hispanos' estuvieron 10 minutos sin marcar ni un gol ante un Gérard decisivo con 16 paradas y un 39% de acierto
Propicio el partido para hacer probaturas para el futuro, los 'Hispanos' atacaron varios minutos con siete jugadores, sin portero, una táctica normalmente poco utilizada por Ribera. Sin fluidez en esas acciones, España se aturulló un rato en ataque y los franceses consiguieron un parcial de 0-4 que obligó al seleccionador español a pedir tiempo muerto: 6-9 en el 19'.
El equipo volvió al plan original y reaccionó enseguida para restablecer la igualdad con dos intercepciones seguidas y sus correspondientes goles a la 'contra' con Ferran Solé y Miguel Sánchez-Migallón: 9-9 en el 21'.
Las tablas se mantuvieron al descanso (13-13) con Dani Fernández como principal estilete español, autor de cuatro goles sin fallo para demostrar la misma seguridad que Ángel Fernández en el extremo izquierdo. El catalán, el 'benjamín' del grupo a sus 21 años y debutante en una gran cita, acabó al final con siete tantos de ocho intentos y fue elegido MVP por segunda vez después del encuentro contra Chile.
En la reanudación, España entró más concentrada que los franceses, con la defensa robando varios balones que permitieron correr al equipo y conseguir una renta máxima de tres goles: 19-16 en el 38'. Sin embargo, los 'bleus' reaccionaron después del tiempo muerto de Gille y empataron con un tanto del azulgrana Ludovic Fàbregas: 22-22 en el 47'.
El francés Dika Mem, en acción contra España
Tras la igualdad reinante durante todo el choque, España jugó mal los últimos minutos, perjudicada por dos exclusiones seguidas a Joan Cañellas y Jorge Maqueda y la excelsa aparición de Vincent Gérard, que encadenó una parada tras otra para poner a los galos tres arriba: 24-27 en el 54'.
Rodrigo (12 paradas y 32% de eficacia) aún dejó abierto el partido, pero Gérard (16 y 39%) se empeñó en tapiar su meta y frustró cualquier remontada de los 'Hispanos', que estuvieron hasta 10 minutos sin marcar ni un gol: del 24-24 del 49' al 25-27 del 59', ya decidido el triunfo francés, sellado finalmente por 26-28.
El azulgrana Dika Mem, ausente desde su lesión abdominal en el partido inaugural, volvió a la convocatoria, marcó cuatro goles y se rodó para afrontar el tramo decisivo del Mundial, todo un refuerzo para una Francia que busca elevar a siete oros su récord histórico.
Ficha técnica
26 - España: Rodrigo Corrales (Gonzalo), Solé (1), Garciandia (3), Sánchez-Migallón (1), Gedeón Guardiola (1), Cañellas (3), Dani Fernández (7, 3p) -equipo inicial-; Maqueda (2), Ángel Fernández , Álex Dujshebaev (2), Figueras, Abel Serdio (4), Pol Valera, Dani Dujshebaev (1) y Kauldi Odriozola (1).
28 - Francia: Gérard (Desbonnet), Lenne, Mem (4), Remili (4), Briet (4), Grebille (3), Fàbregas (2) -equipo inicial-; Lagarde, Prandi (3), Richardson, Tournat (3), Mahé (4, 3p), Luka Karabatic, Porte (1) y Nahi.
Árbitros: Nachevski y Nikolov (Macedonia).
Exclusiones: Sánchez-Migallón (2), Maqueda (2), Cañellas (España); Luka Karabatic (2) y Briet (Francia).
Marcador: 3-2, 4-4, 6-5, 7-9, 10-12, 13-13 (descanso); 17-15, 19-16, 22-20, 24-24, 24-27 y 26-28 (final).
Incidencias: Partido de la 3ª y última jornada del grupo I de la segunda fase del Mundial de Polonia y Suecia disputado en el Tauron Arena de Cracovia (Polonia) ante unos 7.000 espectadores.



