Tras su trabajada victoria en el debut contra Montenegro (30-25), España se medirá este sábado (20.30 h/Teledeporte y directo en la web de MD) a Chile en su segundo partido del Mundial de balonmano de Polonia y Suecia.
Los balcánicos exigieron mucha brega a los ‘Hispanos’ y el experimentado Ángel Fernández ocupó el extremo izquierdo los 60 minutos del partido. Su compañero de posición es Dani Fernández, de 21 años y benjamín del grupo, que seguramente ya tendrá esta noche la oportunidad de saltar a la pista para demostrar toda su valía.
“Todos queremos jugar, en la pista es donde lo pasamos realmente bien, pero el partido contra Montenegro estaba complicado y Ángel estaba haciendo un gran partido. El Mundial es muy largo, hay que ser paciente y seguro que mi oportunidad llegará tarde o temprano. Probablemente en estos dos próximos partidos contra Chile e Irán podré tener un papel más importante, pero nada de esto me estresa ni mucho menos. Estoy muy contento aquí y haré lo que necesite el entrenador y el equipo”, dice Dani, uno de los tres debutantes en una gran cita junto a Imanol Garciandia y Abel Serdio.
"Los primeros partidos de cualquier campeonato son realmente complicados”, observa el catalán. “Montenegro nos puso las cosas muy difíciles, pero el partido fue muy positivo para nosotros porque ganamos sabiendo sufrir. El objetivo principal era sumar los dos puntos. Queremos seguir en la misma línea porque se prevé una segunda fase muy complicada y cualquier pérdida de puntos en la primera fase complicaría mucho las cosas. Contra Chile e Irán tendremos que mejorar un poco más las sensaciones y los automatismos del grupo para futuros partidos”, apunta Fernández.
"El Mundial es muy largo, hay que ser paciente y seguro que mi oportunidad llegará tarde o temprano"
Dani ha pasado en tres años de la División de Plata con el Barça B al Mundial con la selección absoluta, consecuencia de su meteórica progresión. Entró en el Barça siendo infantil, pero en 2020 entendió que entonces “no tenía el nivel” para entrar en el primer equipo y se fue al Cangas, donde jugó dos años antes de fichar esta temporada por el Stuttgart alemán.
“Ha pasado todo muy rápido, pero es algo positivo para mí porque reafirma que las cosas están yendo bien. Estoy muy contento. Este Mundial es un premio a todo el trabajo de los últimos años”, afirma Dani, rápido y gran finalizador.
Chile, que perdió en su debut contra Irán (24-25), tiene a los hermanos Salinas (Rodrigo, Salinas) y Feuchtmann (Erwin, Emil) como sus puntales. “Chile tiene un equipo muy peleón”, advierte el seleccionador español, Jordi Ribera.




