Palau Blaugrana. Barcelona. 20:59 horas. Un momento histórico: con 8:43 aún por jugar en el segundo cuarto, y con 21-16 en el marcador del partido que esta noche están disputando el FC Barcelona y el AS Mónaco, correspondiente a la 27ª jornada de la Euroliga, se ha producido el momento más esperado de a noche: el (re)debut de Ricky Rubio con la camiseta del FC Barcelona.
Como era de esperar, el público que abarrotaba el Palau Blaugrana ha recibido al '9' del Barça con una sonora y prolongada ovación. Como si no se hubiera ido nunca.
Pero han tenido que pasar casi 13 años desde que el base del Masnou disputara, en junio de 2011 y con una victoria ante el Bilbao Basket que sirvió para conquistar el título de la Liga ACB, su, hasta hoy, último partido como azulgrana.
Y el camino para llegar hasta aquí no ha sido ni corto ni fácil: desde que el mes de agosto del año pasado Ricky anunció que dejaba el baloncesto por un tema de salud mental, pasando por su vuelta a los entrenamientos con el conjunto azulgrana a finales de enero, su inscripción, tanto en Euroliga como en Liga Endesa, el pasado 6 de febrero, su presentación oficial como nuevo jugador del Barça el lunes pasado y, finalmente, su ansiada vuelta a las pistas con la camiseta azulgrana.
Como es lógico, Ricky se ha mostrado algo nervioso en los instantes iniciales, y su primer contacto con el balón ha sido una pérdida en un intento de asistencia casi sin mirar a Oscar Da Silva.
Una simple anécdota.
Poco después, no ha tardado en anotar su primera canasta como azulgrana para poner el 25-21 en el marcador.
Ricky está de vuelta y el mundo es un sitio algo más feliz. Un retorno que promete dar muchas alegrías a los seguidores culés y que supone la mejor de las noticias para todos los aficionados al baloncesto.