Sin margen de error. O casi. Así afronta el Barça su partido de Euroliga de esta tarde (19:00 horas) ante el Zalgiris Kaunas.
Los de Roger Grimau están pasando por su peor momento de la temporada y vienen de encadenar dos derrotas consecutivas, tres en los cuatro últimos partidos, en la máxima competición continental.
La lógica invita a pensar que los azulgrana deben romper en tierras lituanas su mala racha, ya que se enfrentan a un rival de la zona baja de la tabla (16º), pero también lo era el ALBA Berlín, colista hasta entonces, y cayeron en el Mercedes-Benz Arena (74-70), una pista, a priori, más fácil que el imponente Zalgirio Arena de Kaunas.
Por todos son de sobras conocidos los defectos y las carencias del conjunto culé (poca intensidad, fragilidad defensiva,...), que peca, además, de una preocupante inconsistencia, sobretodo cuando juega fuera de casa: cuatro de sus cinco derrotas en Euroliga, ocho de sus 10 en total, han sido lejos del Palau Blaugrana.
Y vistos sus últimos partidos, resulta complicado adivinar qué versión del Barça veremos en Lituania. Si es la del inicio de temporada, o la mostrada ante el Baskonia hace una semana, el triunfo estará mucho más cerca. Si es la de los últimos desplazamientos europeos, con las versiones más flojas de varios sus jugadores clave, quizás algo cansados por la acumulación de minutos, nada bueno sacarán de su visita a Kaunas.
El Zalgiris, por su parte, es un rival mucho más complicado de lo que su actual clasificación en la Euroliga y su marca de victorias (5-10) podría hacer pensar: en la última jornada estuvo a punto de ser el primer equipo en ganar en pista del Fenerbahce de Sarunas Jasikevicius (80-78).
Liderados por el base Keenan Evans (15,9 puntos y 17,7 de valoración), jugador al que, hace escasas fechas, se relacionó con el Barça, y el ex azulgrana Roland Smits (13 y 14,6), los de Kazys Maksvytis cuentan también en su quinteto habitual con jugadores como Edgaras Ulanovas y Kevarrius Hayes, que si tienen buen día pueden ser una importante amenaza para los azulgrana.
Desde la creación de la Euroliga, en el año 2000, ambos equipos se han visto las caras en 36 ocasiones, con un balance claramente favorable al Barça, que ha sumado 29 victorias, las últimas cinco de forma consecutiva.
Desde su traslado al Zalgirio Arena, el Barça ha visitado el pabellón lituano en 12 ocasiones, con un balance favorable de 8-4, incluída la victoria en los playoff del año pasado, por un cómodo 66-77, que les dio el pase a la Final Four de la Euroliga.
Hoy, el panorama en el conjunto azulgrana es totalmente diferente, pero la necesidad de ganar, exactamente la misma.
