Cruyff fichó a Stoichkov porque el equipo necesitaba un tipo con carácter. El Dream Team era un prodigio de técnica y tenía en Bakero el punto de coraje necesario, pero faltaba lo que el ‘flaco’ llamaba “mala leche”. Con Hristo lo tuvo. Luis Suárez lo ha tenido y lo tendrá en el Atlético y Saras Jasikevicius es lo que quiere para su equipo de baloncesto. El nuevo entrenador del Barça de basket es un excelente psicólogo, además, de gran técnico. Quiere “más cabrones” en su equipo para que el grupo tenga carácter. Él lo tenía y sabe lo importante que es para ganar títulos, esa agresividad bien entendida, en positivo, esa rabia a veces necesaria para darle la vuelta al marcador cuando el partido se emborrona.
El fichaje de Saras ha despertado una ola de ilusión en el Palau. Dejó un gran recuerdo en su paso como jugador determinante y clave en la conquista de la primera Copa de Europa de aquel Dream Team de basket entrenado por Pesic. Ahora es capaz de contagiar motivación y despertar las ganas de devolver al Barça a la primera línea mundial del baloncesto. No lo puede hacer todo demasiado rápido. Pero si hay algo claro es que sabe lo que quiere y merece todo el apoyo del barcelonismo en esta nueva etapa.
Otro entrenador, Zinedine Zidane, del Madrid, comentó ayer que el VAR señalaba bien lo que había en un partido, indicando que el Madrid no salía beneficiado. Se podría impugnar la mayor ya que lo que ve bien Zizou es muy posible que la mayoría de gente no lo vea igual, sean del Betis o no. Pero lo más importante no es eso, es que el problema grave es el agravio con el resto de equipos. Solo hay uno al que escrutan cada jugada para ver si hay algo que le favorece, porque eso no pasa curiosamente con ninguno de los otros equipos. No puede ser que en la Liga de la pandemia (regalada) y en la segunda jornada de Liga de la actual el Madrid sea siempre beneficiado en las jugadas de interpretación