Europa cambia las normas y, a partir de este 1 de mayo, obligará a bajar los precios de las frutas y verduras en España y el resto de los Estados miembros
LEGISLACIÓN
La Unión Europea aplicará de forma provisional el acuerdo comercial con los países del Mercosur, lo que permitirá reducir aranceles y el precio final de los productos
España cambia las normas y, a partir de ahora, los supermercados que tiren comida a la basura serán sancionados por la ley con multas de hasta 60.000 euros

- Àlex Roig
Periodista - Barcelona
En las últimas semanas, hacer la compra se ha convertido -todavía más si cabe- en todo un reto económico para muchas familias. Y es que a la subida constante de precios se ha sumado además la guerra en Oriente Medio, con el foco puesto en Irán, que ya está teniendo consecuencias directas en la economía global, especialmente en sectores clave como la energía o la agricultura.

Entre otras cosas, el conflicto está encareciendo materias primas esenciales como el petróleo, el gas o los fertilizantes, lo que inevitablemente termina trasladándose a los bolsillos de los consumidores. Ante este escenario, los principales organismos estatales han comenzado a intervenir para proteger precisamente la economía de los ciudadanos.
En este contexto, la Unión Europea no se ha quedado atrás y ya ha anunciado que prepara un cambio clave que nos beneficiará en el precio que pagamos en el supermercado. A partir del 1 de mayo comenzará a aplicarse de forma provisional el acuerdo comercial con los países del Mercosur, lo que permitirá reducir aranceles en frutas y verduras.
Este pacto, negociado durante más de 20 años con países como Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, facilitará la entrada de productos agrícolas a menor coste, lo que se traducirá en una bajada de precios especialmente en productos frescos. Sin embargo, la reducción de aranceles será progresiva. Algunos productos quedarán prácticamente libres de impuestos desde el inicio, mientras que otros lo harán de forma gradual en los próximos años, dependiendo del nivel actual de las tarifas.
Entre los alimentos que podrían verse más beneficiados están frutas como melones, sandías o papayas, además de ciertos cítricos. Con más oferta en el mercado, la competencia aumentará y eso suele traducirse en precios más bajos en los supermercados. Eso sí, el acuerdo incluye mecanismos de protección. Si las importaciones crecen demasiado y provocan una caída prolongada de precios, la Unión Europea podrá volver a aplicar aranceles o limitar la entrada de ciertos productos para proteger al sector.

Además, las normas medioambientales europeas seguirán actuando como filtro. Las exigencias en materia de sostenibilidad pueden frenar parte de las importaciones, lo que moderaría el impacto en los precios. Mientras tanto, el sector agrario europeo observa esta medida con preocupación, pues aunque a priori favorecerá al bolsillo de los consumidores, los productores locales advierten de una mayor presión competitiva en un momento ya complicado por el aumento de costes derivados del contexto internacional.

