Joan Pascual, fontanero: "¿Os acordáis de cuando nos decían: 'Si no estudias, vas a acabar en la obra'? Busca un fontanero, un electricista, un carpintero o un conductor. No los hay"
NEGOCIO
El profesional de la fontanería y creador de contenido lanza una dura crítica contra los estigmas que rodean a los oficios tradicionales

- Àlex Roig
Periodista
Históricamente, el mensaje que se le ha enviado a los jóvenes que empiezan a enfocar el camino de su carrera profesional ha sido claro: si quieres asegurarte un buen futuro, debes estudiar. De hecho, pasar por la universidad es considerado el mejor camino -y casi obligatorio- para buscar estabilidad y un empleo cualificado. Mientras tanto, y en consecuencia, los oficios tradicionales iban quedando relegados a un segundo plano.

Y así llegamos a la actualidad, donde la mayoría de trabajos manuales han comenzado a arrastrar un estigma. Profesiones como la fontanería, la carpintería o la electricidad, considerados como demasiado físicos o en los que hay que 'mancharse las manos', son vistos como salidas de segunda categoría, asociadas a falta de estudios o a condiciones laborales duras. El resultado es que hoy en día cada vez menos jóvenes optan por estos sectores, pese a que siguen siendo imprescindibles y, actualmente, muy rentables económicamente hablando.
En medio de esta situación aparece Joan Pascual, fontanero y propietario de su propio negocio, 'El Fonta Joan', que a través de su cuenta personal de TikTok, donde crea contenido relacionado con su sector, ha lanzado una reflexión que no ha pasado desapercibida para nadie. En uno de sus vídeos más reproducidos, el profesional no ha dudado en lanzar un dardo a todos aquellos quienes criticaban a quienes decidían no estudiar.
"¿Os acordáis de cuando nos decían: 'Si no estudias, vas a acabar en la obra'? Porque trabajar en la obra estaba mal visto. Éramos gente sin estudios, mal pagada y sin futuro. Llegaba el jefe y te decía: 'Te doy una patada y salen diez como tú'. ¿Dónde están ahora? Busca un fontanero, un electricista, un carpintero o un conductor. No los hay. Y los que hay, tienen la agenda llena y te cobran caro, porque resulta que ahora somos el futuro".

"Ahora todos quieren ser como yo, todos quieren ser como tú. Pero para llegar hasta aquí han pasado 18 años estudiando, trabajando y aprendiendo. 'Desecho social', me llamó la profesora de Naturales cuando se enteró de que quería ser fontanero. Y ahora resulta que somos el futuro", atiza tajante el profesional de la fontanería.

