El CEO de Renault advierte: China tiene una "ventaja generacional" en el coche eléctrico
MOVILIDAD
Luca de Meo señaló que Europa necesita ajustar su ritmo y afrontar con realismo la competencia china
Un grupo de científicos logra un avance crucial en la recuperación de baterías para coches eléctricos

- Redacción
Barcelona
En medio de la acelerada carrera global por electrificar el transporte, Luca de Meo, CEO del Grupo Renault, volvió a destacar un tema crucial para el futuro de la movilidad eléctrica en Europa: la preparación para alcanzar los exigentes objetivos de descarbonización del sector automotor.
Durante una entrevista en el Corriere della Sera, De Meo no dudó en advertir que la industria automotriz europea se enfrenta a un doble desafío: una legislación exigente con plazos muy ajustados y la ventaja competitiva de China, que ha sabido anticiparse en el desarrollo del coche eléctrico.
"Necesitamos un poco más de flexibilidad en el calendario de plazos"
Para empezar, el CEO de Renault reiteró que el sector no está en contra de la electrificación, pero sí cuestiona la viabilidad de los plazos actuales. "Respetamos lo que decidan los legisladores, pero pasar de una cuota de mercado del 10% de coches eléctricos a un 100% en solo 12 años es realmente muy complicado", afirmó.
Según explicó, la industria europea ha invertido ya decenas de miles de millones de euros en esta transición tecnológica. Y cambiar el marco normativo de forma precipitada podría poner en riesgo esa inversión. "El problema es el ritmo. Necesitamos un poco más de flexibilidad en el calendario de plazos. Y no somos los únicos que lo decimos", reflexionó De Meo en la entrevista.
"Tienen una ventaja generacional"
Por otro lado, otro de los puntos más contundentes de su análisis fue el reconocimiento de que China ha tomado la delantera en el desarrollo del vehículo eléctrico. "Los chinos vieron muy pronto la oportunidad de un salto tecnológico con los coches eléctricos mientras aquí todavía estábamos discutiendo sobre el diésel. Tienen una ventaja generacional", reconoció.
A pesar de la competencia feroz, De Meo ve en China un potencial socio estratégico, destacando que la cooperación puede beneficiar a ambas partes. "Tenemos que encontrar compromisos con los chinos, porque la industria china puede aportar mucho a la europea, estimulándola con la competencia, y porque aporta tecnología y materias primas", añadió.
A pesar de su firme apoyo al proceso de electrificación, el CEO advirtió contra una visión reduccionista del futuro de la movilidad. "El coche eléctrico es solo una de las soluciones. Incluso si vendiéramos 15 millones de coches eléctricos en diez años, el parque automovilístico europeo seguiría rondando los 280 millones de vehículos. Se necesitarán al menos 20 años para completar la transición", remarcó.

