España vive una situación complicada por la persistente sequía que azota el territorio peninsular desde hace tiempo. La falta de precipitaciones continúa haciendo estragos en el campo y los embalses españoles siguen bajando (al 50% de su capacidad) . Además, las predicciones no traen buenas noticias, ya que se espera un episodio de calor para los últimos días del mes de abril que traerá aún más escasez de lluvias.
Bruno J. Ballesteros, hidrogeólogo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), cuenta que los periodos de sequía se prolongan varios años: "Duran tres años", aunque la "buena noticia es que realmente ya llevamos desde mayo del año pasado".
Aspecto este lunes del pantano de Sau.
Ante este panorama delicado, el experto señala que "hay que utilizar de modo racional las aguas subterráneas en estos periodos".
Imagen archivo.
Mientras, en algunas poblaciones ya se han implantado restricciones en el suministro del agua. Es el caso de Begur, en Girona, donde el ayuntamiento ha prohibido llenar las piscinas por la sequía.


