Carolina Robles, la atleta que se reinventó para ser campeona de España: "No me esperaba hacerlo tan bien"
ATLETISMO
Tras una destacada trayectoria en las carreras de obstáculos, la sevillana debutó en el maratón coronándose como la mejor del país
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- Alex Molina
Redacción
Carolina Robles es una de las muchas demostraciones de que el talento no entiende de límites ni de especialidades. Tras una larga trayectoria en los 3.000 metros obstáculos, donde llegó a la élite europea y compitió en dos Juegos Olímpicos, la sevillana ha dado un giro decidido hacia el maratón, debutando además con un título de campeona de España. En una entrevista concedida al diario ABC, la atleta habló de su evolución y los retos que aún tiene por delante tras dar el salto a los 42 kilómetros.
“Sí. Y yo tenía vértigo. Pensaba «no sé qué me voy a encontrar aquí: es mi primera vez». Estoy muy contenta porque no me esperaba hacerlo tan bien.” Su salto al maratón, reconoce, ha sido tan emocionante como incierto, aunque respaldado por una vida entera dedicada al atletismo: “Pues sí. Comencé en el atletismo con siete años. Yo vivía en El Trébol, una barriada de clase baja, de gente muy desfavorecida, aquí en Sevilla. Luego nos mudamos a Montequinto, en Dos Hermanas, y ahí comencé, en una escuela de atletismo del Ayuntamiento.”
Lejos de grandes instalaciones, su formación fue completamente autodidacta durante años: “Lo curioso es que yo me he estado entrenando por las calles de mi barrio y en parques durante 20 años… siempre. Yo hacía las series y el 'fartlek' por las calles de mi barrio. Y también había una pista pequeñita, de 230 metros, amarilla, de albero. Pero la quitaron para hacer un campo de fútbol.” Desde muy joven, su talento era evidente y desde muy pequeña dio muestras de tu talento innato: “Pues a los diez años ya ganaba carreras populares en mi categoría. Y es que ganaba a los chicos. Entraba en meta la primera de mi edad, chicos y chicas. Y recuerdo que en aquel momento ya pensé: «igual un día puedo ir a los Juegos Olímpicos».”
A pesar de que lo pensó mucho, el cambio al maratón fue una decisión valiente y acelerada: “Me apetecía mucho y sentía que lo podría hacer bien. Realmente nunca he sido buena en la técnica de los 3.000 metros obstáculos. Es verdad que nos la hemos jugado, tuve lesiones y he preparado este maratón en sólo tres meses.” Aun así, el margen de mejora es evidente: “Sobre todo porque me falta adaptación al maratón y que el metabolismo se acostumbre a un mayor uso de grasas. Creo que puedo bajar este crono. Es verdad que nos la hemos jugado, preparé el maratón en solo tres meses; me falta adaptación, que el metabolismo se acostumbre a un mayor uso de grasas.”
También pone sobre la mesa aspectos poco visibles del rendimiento femenino, como la menstruación o la alimentación: “Sí. Ahí tuve suerte. No me pilló la regla porque ahí puedes perder un tres por ciento de rendimiento. Soy bastante regular, cuido la composición corporal y la alimentación. Soy ovovegetariana, por temas ideológicos. Vi un documental que me impresionó. Primero dejé la carne, luego el pescado y, más tarde, los lácteos. Eso fue hace siete años. Y me sentó bien. Perdí grasa, me cambió el cuerpo para bien, perdí volumen y músculé más: me veía con más energía. Me influye también que soy amante de los animales, como mi madre. Y si me encuentro un perro abandonado, lo persigo hasta encontrarle una asociación o una protectora. Intento echar un cable a cualquier animalito. Pienso que cada vida importa. Y podemos hacer un mundo mejor si todos echamos un cable a un animal desamparado.”
Por último, se muestra contundente ante el dopaje: “Me enerva mucho el dopaje. Quita muchas oportunidades, becas, patrocinios… esta gente tiene que tener sanciones mucho más duras. Soy partidaria de sanciones de por vida. Eso de volver a los dos años no me gusta, porque les merece la pena hacer trampas."




