Durante los 2000, luego de la era de Guillermo Vilas y José Luis Clerc, en Argentina comenzó a aparecer La Legión. Una camada que tuvo el país con destacados como Gastón Gaudio, Guillermo Coria, Guillermo Cañas, José Acasuso, Mariano Puerta y David Nalbandian. Este último, probablemente, el que más se destacó de ellos. Incluso la ATP lo calificó como uno de los grandes tenistas que nunca ganó el Grand Slam.
David Nalbandian nació el 1 de enero de 1982 en Unquillo, provincia de Córdoba, Argentina. De chico tenía un espíritu aventurero y practicaba varios deportes, pero tomó una acertada decisión y se dedicó de lleno al tenis. Comenzó a destacarse en el circuito junior y fue campeón del US Open juvenil de 1998, tras vencer nada más y nada menos que a Roger Federer.
Lo más lejos que llegó en un torneo de Grand Slam fue en la edición de Wimbledon 2002. En aquel certamen alcanzó la final, donde perdió con el australiano Lleyton Hewitt. Fue semifinalista en Roland Garros en 2004 y en 2006. También llegó a las semis en el Australian Open 2006. Aunque el gran sueño de su carrera era ganar la Copa Davis con Argentina. Estuvo muy cerca de lograrlo en 2008 y en 2011, en ambas oportunidades los argentinos cayeron ante España.
El campeonato más importante de su carrera fue el Torneo de Maestros del 2005, el cual ganó de forma inesperada tras clasificarse sobre la hora a causa de varias lesiones en distintos tenistas. Se retiró en el año 2013, con solo 31 años a causa de las recurrentes lesiones. A fines de ese año tuvo una despedida en Argentina donde enfrentó a Rafael Nadal.
Al poco tiempo de esa retirada se metió en el automovilismo y llegó a ser piloto del Rally Argentino. Al Rey David siempre le llamaron la atención los deportes extremos. Con el paso del tiempo dejó el rally y volvió al tenis como entrenador. Actualmente, es coach del serbio Miomir Kecmanovic, quien ocupa el puesto 35 del ranking ATP.



