Al igual que tantas otras disciplinas, las diferencias entre el amateurismo y el profesionalismo se dividen en distintas maneras, pero el mundo del tenis tiene otra postura para hacerlo al presentar dos momentos en la historia que se rompió hace más de 50 años con la presencia de la Era Abierta.
A esta instancia, iniciada en 1972, la marca la unificación de todos los torneos del mundo en un circuito que fue descrito como ATP, para los hombres, y WTA para las mujeres. Sin embargo, nunca se dejó atrás la historia marcada durante 90 años de historia que comenzó, como casi todo, con torneos grandes.
Entre ellos el US Open fue uno de los pioneros en el continente y en 1881 tuvo su primera disputa en la que aparecía una emergente figura juvenil, que marcaba el camino con récords que fueron rotos casi 100 años más tarde. Se trataba de Richard Sears, con apenas 20 años, de una familia acomodada y con estudios en Harvard.
Sin embargo, su vida siempre estuvo ligada al deporte, y se considera que su familia fue la primera en llevar el tenis a Estados Unidos. Así, tomó cierta ventaja por sobre el resto y fue el primer campeón del US Open, en un hecho que iba a repetir por siete años consecutivos y una marca que se sostiene hasta el presente como máximo ganador, junto con William Larned y Bill Tilden.


