Luego del Mundial de Italia 1990, Diego Maradona, el mejor jugador del mundo por aquel entonces se había ganado a más de un enemigo. Tanto en Italia, donde era ídolo indiscutido del Nápoli, como en la FIFA. En Nápoles era vox populi el tema del astro y las adicciones, pero nunca se lo había sancionado. Hasta que en marzo de 1991, tras un partido contra el Bari, Diego dio positivo por cocaína.
Recibió una sanción de 15 meses y se tuvo que ir de Italia casi como un villano. Para julio de 1992 jugó para el Sevilla español, luego pasó a Newell 's Old Boys de Rosario y después de un puñado de partidos quedó libre.
Para colmo, se encontraba alejado del seleccionado argentino que, dicho sea de paso, atravesaba una enorme crisis.

Mundial 1994
El fin de una era
El caso de dopaje dejó a Diego Maradona envuelto en un camino sin retorno en la Selección argentina. Tras el triunfo ante Nigeria, Maradona fue llevado sugestivamente a un control por la asistente Sue Ellen Carpenter
El equipo dirigido por Alfio Basile había perdido 5 a 0 como local contra Colombia por Eliminatorias y quedó condenado a jugar un repechaje intercontinental contra Australia. El clamor popular hizo retornar al ídolo a la Selección y luego de una dura serie contra los australianos se metieron en Estados Unidos 1994.
El gran anhelo de Maradona era que sus dos hijas lo vean como campeón del mundo y para eso se preparó como nunca. En abril de 1994 comenzó una preparación alejado de todos los lujos y tentaciones en un campo en la provincia de La Pampa. Al principio, no le gustó nada, pero la intención de su preparador físico, Fernando Signorini era devolverlo a los orígenes, a Villa Fiorito.
Argentina llegó a la Copa del Mundo como una de las grandes candidatas a quedarse con el campeonato. Tenía un plantel repleto de grandes jugadores y en el debut habían convencido con un triunfo 4 a 0 a Grecia. En la segunda fecha, derrotaron 2 a 1 a Nigeria. Pero al final de ese partido sucedió algo extraño. Maradona fue tomado de la mano por la enfermera (en verdad no lo era) Sue Ellen Carpenter y fue llevado a dedo hasta el control anti doping.

La enfermero que lo llevó de la mano
Sue Carpenter se volvió un símbolo tras la noticia del positivo de Maradona.
Con el paso de las horas se dio a conocer que en el plantel argentino había un resultado positivo. En un principio se especuló que se trataba del defensor Sergio Vázquez porque le venían aplicando corticoides en una rodilla. Pero el resultado positivo se trataba de Maradona. Le habían encontrado efedrina, norefedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina.
Posteriormente dio paso a la frase que pasó a la posteridad: “Me cortaron las piernas”. Aseguraba que no se drogó y que los argentinos se queden tranquilos. Fue obligado a dejar la concentración argentina y el seleccionado perdió con Bulgaria y luego quedó eliminado contra Rumania en octavos de final.
Se especuló mucho sobre si Diego fue elegido a dedo o no. Lo cierto es que la World Anti-Doping Agency (WADA) comenzó a oficiar en 1999. La misma arribó a la conclusión de que los valores ingeridos por Maradona no eran suficientes para dar positivo. Su caso sirvió para sentar las bases del doping moderno.
El doping de Diego Maradona
El periodista Jonathan Wiktor cuenta en una nota del medio TN los entretelones. "En el subsuelo del Babson College de Boston, los Midachi (trío de humoristas argentinos) esperaban para darle un show privado al plantel argentino. En ese momento Julio Grondona bajó del comedor, que estaba en el primer piso, y llamó a un costado a Roberto Peidró, uno de los dos médicos del plantel -el otro era Ernesto Ugalde-, para hablar".
En esa nota se detalla cómo fue ese fatídico momento, en el que la alegría se volvió dolor. "A Diego le dio positivo”, disparó Grondona.
El médico argentino le pidió a Grondona que repitiera lo que había dicho. Increíble le sonó. “Que le dio positivo. Llamalo a Blatter -en ese momento director ejecutivo de la FIFA- para ver qué pasó. Traten de hacer algo. Acá tenés su número”, agregó Grondona, según la nota de TN.
Ironía, de fondo el grupo humorístico hacía reír al plantel mientras a Maradona le notificaban de una noticia que cambió el rumbo de su carrera.



