Cuando pensamos en Saúl "Canelo" Álvarez, lo primero que viene a la mente es su implacable disciplina en el ring, su legado en construcción y sus títulos mundiales. Sin embargo, lejos de los reflectores del boxeo y de los grandes combates, el campeón mexicano tiene otras pasiones que cultiva con la misma entrega: el golf y los caballos.
Aunque su carrera lo mantiene en la élite del deporte, Canelo encontró en estos dos mundos un refugio y una fuente de equilibrio emocional. Ambos pasatiempos revelan una faceta más íntima del tapatío: un hombre competitivo, pero también conectado con la naturaleza, la familia y la tranquilidad.
Y es que para alguien que conquistó casi todo en el cuadrilátero, explorar nuevos retos fuera del ring también forma parte del camino.
El golf: una pasión reciente para Canelo pero intensa
Aunque su carrera está completamente enfocada en el boxeo profesional, Canelo Álvarez encontró en el golf una nueva motivación personal. Esta afición comenzó casi por casualidad, impulsada por amigos cercanos, pero rápidamente se transformó en un verdadero “vicio”, como él mismo lo definió.
“Tan pronto como llego a casa lo primero que hago es encender la TV y buscar Golf Channel y mi mujer dice ‘¿otra vez golf? Ya pon otra cosa’”, reveló en una entrevista con DAZN News.
Canelo Álvarez jugando al golf
La atracción por el golf no solo es por entretenimiento, sino también porque aportó a su enfoque mental y su disciplina.
“Me apasiona porque me ayudó mucho, me renació el amor por el boxeo. En el golf te tienes que controlar más, pues si tienes un hoyo malo y te enfadas, ya pierdes todo el partido”, añadió.
En los últimos meses, Canelo perfeccionó su técnica y se ha hecho habitual su presencia en torneos Pro-Am del PGA Tour, sorprendiendo a muchos con su potente golpeo. A pesar de su progreso, reconoce que dedicarse al golf de forma profesional requiere más de lo que puede ofrecer ahora mismo:
“He pensado en involucrarme en el golf más de lleno, es un deporte difícil y necesitas toda una vida de trabajo, siendo sincero”.
Caballos pura sangre: una herencia de familia
A diferencia del golf, su amor por los caballos nació desde que era niño y se mantuvo a lo largo de su vida. Canelo compartió en diversas entrevistas y en sus redes sociales la admiración y cariño que siente por estos animales, incluso presume de tener varios caballos pura sangre en sus propiedades privadas.
El boxeador construyó un establo para sus ejemplares.
En una entrevista para el canal de YouTube de CARAS México, el campeón mexicano relató cómo comenzó todo: desde pequeño le insistía a su papá que le comprara un caballo y fue hasta los 6 años cuando tuvo a su primera yegua.
Hoy en día, esa afición se convirtió en parte fundamental de su estilo de vida. En su rancho, acondicionó espacios especialmente para cuidar y entrenar a sus caballos. Además, esta tradición continúa en la familia, ya que su hija mayor, Emily Cinnamon Álvarez, practica equitación competitiva.
Los caballos representan para Canelo no solo una pasión, sino un símbolo de conexión familiar y de raíces profundas, elementos que lo ayudan a mantenerse centrado y en equilibrio mientras lidia con las presiones de su vida profesional.


