El deporte no es ajeno a lo que ocurre en cada sociedad, y por eso muchos referentes de las diferentes disciplinas eligen tomar posición. Sin embargo, Freddie Freeman, estrella de Los Angeles Dodgers, prefiere no hacer manifestaciones políticas, y así lo demostró tras negarse a usar un brazalete con los colores de la comunidad LGBT.
Según el periodista Enrique Muñoz, el pelotero tuvo esta actitud en la previa del último juego de su equipo ante Toronoto Blue Jays por la Serie Mundial. Al mismo tiempo, el pelotero dio su explicación para defenderse de las acusaciones y dividió las aguas.
Escándalo en la MLB: la palabra de Freddie Freeman tras rechazar el brazalete LGBT
Según Muñoz, la justificación de Freddie Freeman tiene que ver con una cuestión personal respecto a cómo se vinculan ciertos temas con el béisbol, y no por una mera cuestión discriminatoria como sugirieron algunos en redes sociales.
En concreto, el jugador de Los Angeles Dodgers dijo: "El beisbol se trata del juego, del esfuerzo y de la afición, no de política. Dejen de imponernos esto". De esta manera, dejó en claro que él no quiere prestarse a cuestiones políticas y que solamente se centra en lo deportivo.
A raíz de esto, el debate alrededor del rol de los referentes de todas las disciplinas se reavivó: de un lado quienes coinciden con Freeman y piensan que no se deben imponer cuestiones políticas; y del otro aquellos que tomaron la actitud del beisbolista como un acto de discriminación, sin matices.
Más allá de cómo ve cada uno estas cuestiones, es innegable que desde diferentes ámbitos hay una puja por lograr mayor igualdad, tanto en el deporte como en las otras áreas que conforman una sociedad. No obstante, la imposición es otro de los puntos que se cuestionan, incluso desde sectores progresistas.
Desde la MLB se llevaron adelante muchas campañas a favor de la inclusión y la diversidad, pero es evidente que existe una puja entre los protagonistas y que lo que sucedió con Freddie Freeman lo expuso más que nunca.

