Shohei Ohtani vuelve a estar en el centro de la polémica tras la impactante declaración del ex mánager Ozzie Guillén, quien aseguró que el astro japonés apostó y fue encubierto por la MLB para evitar un escándalo mayor. Las palabras del venezolano reactivaron uno de los casos más delicados que sacudieron a Grandes Ligas en 2024.
Ohtani, bajo la lupa por polémicas acusaciones
Durante una intervención reciente, Guillén lanzó una acusación sin filtros: “Todos saben que Shohei Ohtani apostó y lo protegieron (las Grandes Ligas), señores no sean tan embusteros, hipócritas”.
Sus palabras avivaron la controversia que muchos daban por cerrada, insinuando que la MLB habría intervenido para preservar la imagen de uno de sus principales íconos globales.
Al momento, no se han presentado nuevas pruebas que respalden estas acusaciones, el comentario de Guillén reabre el debate sobre la transparencia del proceso judicial y la posible existencia de privilegios hacia figuras mediáticas como Ohtani. La declaración se suma a las dudas persistentes de fanáticos y expertos que, desde el principio, cuestionaron la versión oficial del caso.
Recordemos, que las autoridades señalaron que Ohtani fue víctima de su intérprete, Ippei Mizuhara, quien supuestamente robó millones de dólares para saldar deudas de apuestas. Sin embargo, voces como la de Guillén siguen poniendo en tela de juicio si realmente el jugador desconocía por completo lo que ocurría con su dinero.
Ohtani y la polémica acusación de apuestas
En marzo de 2024, la MLB quedó atónita cuando se reveló que Ippei Mizuhara, intérprete y asistente personal de Ohtani, había desviado aproximadamente 16 millones de dólares de la cuenta del jugador para pagar apuestas ilegales, por lo que la liga abrió una investigación y, tras varias semanas de especulaciones, exoneró por completo a Ohtani, asegurando que no tenía conocimiento de las acciones de Mizuhara.
El escándalo alcanzó tal magnitud que Mizuhara fue finalmente condenado a 57 meses de prisión y se le ordenó el reembolso de 18 millones de dólares. A pesar de esto, el veredicto dejó un sabor amargo entre quienes consideran que el caso fue cerrado con demasiada rapidez y sin claridad suficiente.
Sin duda, con las declaraciones de Guillén, la figura de Shohei Ohtani vuelve a ser foco de sospechas, en un caso que parece lejos de desaparecer del radar del beisbol profesional.


